El director ejecutivo de Proética, Walter Albán pidió una explicación a las autoridades penitenciarias sobre los motivos por los cuales Gerson Gálvez Calle fue puesto en libertad el 2014 para luego ser recapturado hace unos días en Colombia.

 

Como se recuerda, Gerson Gálvez más conocido como “Caracol”, fue sentenciado a 15 años de prisión por los delitos de homicidio en grado de tentativo, robo y tráfico de drogas.

 

“Esta persona que fue condenada a largos años de cárcel acortó su permanencia en el penal a partir de obtener beneficios penitenciarios por trabajo”, señaló Albán en la última edición de La Voz de Proética.

 

Aunque aclaró que no está en debate los beneficios que se les otorga a las personas que cumplen alguna condena en prisión, nuestro director ejecutivo precisó que estos no pueden ser utilizados de manera automática a quien alega que ha cumplido con algunos de los requisitos impuestos, como es el caso de Gálvez Calle, que para reducir su condena, trabajó en un taller de manualidades en la prisión.

 

“Esta persona tenía como referencias el hecho de que manejaba operaciones delincuenciales de vínculo con la criminalidad fuera del penal y las coordinaba desde dentro de este local Sarita Colonia”, añadió.

 

De otro lado, Albán cuestionó la forma tan ágil en que “Caracol” recuperó su libertad y llamó la atención además sobre la situación de violencia que se originó en el Callao y que todavía permanece y ha dado lugar a sucesivas declaraciones de estado de emergencia.

 

“No es el primer criminal que puede fugar al extranjero por frontera norte. Deja un mal sabor sobre qué puede estar ocurriendo en materia de corrupción sobre todo vinculado a cuestiones de criminalidad”, señaló.

 

Finalmente, Albán exhortó a que estas cuestiones sean investigadas y aseguró que Proética vigilará que se opten las medidas necesarias para que estos hechos no se repitan.