El Director Ejecutivo de Proética, Walter Albán, manifestó su preocupación por los términos en los cuales el Congreso de la República aprobó la atribución de facultades a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para que esta pueda acceder a la información tributaria y bancaria.

 

Albán señaló que si bien no se llegó al extremo de negar estas facultades a la UIF, como se temía en un primer momento, hay que criticar, sin embargo, que se haya modificado la propuesta original del Ejecutivo, para impedir que esta información pueda ser compartida con los organismos electorales, así como que no sea un juez especial el que se ocupe de autorizar las solicitudes de la UIF, sino un juez de turno, con lo que los riesgos de que la información no se brinde oportunamente a dicha entidad, se acrecientan sin duda.

 

“A nuestro juicio, se mantienen aún la trabas para que la información en torno al movimiento sospechoso de dinero, fluya de manera que se puedan adoptar medidas efectivas contra la corrupción y, sobre todo, examinar qué está ocurriendo con la economía ilegal y cómo el crimen organizado penetra la política y las instituciones del Estado Peruano”, indicó en la última edición de la Voz de Proética.

 

En tal sentido, consideró que de ninguna manera se puede considerar este como un tema cerrado, y habrá que plantear se superen las actuales resistencias y limitaciones para encontrarnos en capacidad de fortalecer nuestras instituciones. Ello teniendo presente la realidad del país, que nos coloca hoy como el primer exportador de cocaína en el mundo y los serios problemas que atraviesa la sociedad peruana en materia de criminalidad organizada, una de cuyas modalidades más extendidas la constituye, sin duda, el lavado de activos.

 

“Creemos entonces que esta es una cuestión que tendrá que continuar en el debate y vamos a perseverar en ello”, finalizó.