Quiénes Somos
Proética nace en el año 2001 como una confluencia de voluntades, tanto personales como institucionales, indignadas y preocupadas por la forma en que la corrupción había alcanzado niveles y mostrado rasgos inéditos en nuestro país –y poco comunes en el mundo—durante el gobierno de Alberto Fujimori, recién caído del poder. Algo había que hacer, desde la sociedad civil, para combatir seriamente la corrupción.
Proética aparece como la primera ONG peruana dedicada exclusivamente a luchar contra la corrupción. Esta lucha se ubicó en la prevención; es decir, en la identificación y denuncia de problemas en los tramados institucionales, normativos y culturales del país que favorecen que se cometan actos de corrupción, para poder tratar aspectos estructurales y apoyar en las necesarias reformas que deberían implementarse.
La experiencia más reconocida durante los dos primeros años fue la vigilancia de la licitación pública del Ministerio del Interior para adquirir uniformes para la Policía Nacional, cuyo resultado significó, de un lado, un ahorro para el Estado de alrededor de US$ 3 millones, que en otras circunstancias podrían haberse ido a las cuentas de empresarios y funcionarios corruptos; pero de otro lado, le significó a Proética conseguirse un amplio paquete de actores hostiles, dada la naturaleza de su trabajo.
Cuando las condiciones en el entorno del gobierno de Toledo provocaron la progresiva salida de autoridades favorables a la participación de OSC en la lucha contra la corrupción en el más alto nivel nacional, Proética miró hacia los gobiernos subnacionales y al proceso de descentralización recién iniciado.
Así, logró una serie de convenios de colaboración interinstitucional con cuatro gobiernos regionales y varios municipios provinciales y distritales en Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica, Junín y Lambayeque, hacia donde volcó sus principales esfuerzos desde el año 2003, llevando adelante directamente acciones de promoción de la transparencia y el acceso a la información, diagnósticos sobre corrupción (“Mapas de Riesgo”) y acompañamiento a licitaciones y capacitaciones.
Además, desde Lima, se continuó con el trabajo de poner en agenda pública la problemática de la corrupción, mediante tres conferencias nacionales (2001, 2002 y 2004), la presentación pública de tres encuestas nacionales sobre corrupción (2002, 2003 y 2004) y la presentación de distintos estudios, como el Índice de Percepciones de Corrupción (anual) y el Barómetro Global de la Corrupción (desde 2004), ambos de Transparencia Internacional.
Todo ese trabajo directo ha consolidado una importante experiencia institucional, a la cual ha aportado también la participación de Proética en la red internacional de Transparencia Internacional, de quien es el capítulo peruano.
Después de un trabajo de cinco años de consolidación como organización, PROÉTICA entra a una nueva etapa a partir de 2006. En esta segunda etapa se aprovechó todo lo que se ha avanzado en ese proceso interno –que fue posibilitado por el trabajo descentralizado desde el año 2003—para lograr una mayor incidencia tanto política como social en el Perú en materia de lucha anticorrupción desde la sociedad civil.
Sin embargo, actualmente se abre la posibilidad de continuar los aspectos claves de la experiencia, potenciarlos y proyectarlos hacia otras partes del país e incidir, además, en el nivel nacional de gobierno.
Este nuevo giro responde a tres necesidades:
- La de reforzar el principio preventivo de Proética, es decir trabajar con la meta de evitar que se cometan actos de corrupción, antes que combatir a los corruptos una vez que éstos se han beneficiado de las fallas de los sistemas públicos.
- La de reforzar la capacidad de respuesta desde la sociedad civil frente a la corrupción, dentro de estos márgenes preventivos, difundiendo las experiencias exitosas y desarrollando competencias para que se cambie la noción de vigilancia ciudadana como un arma política.
- La necesidad de reflexionar sobre el conocimiento desarrollado en estos últimos años de trabajo en siete regiones y proyectarlo a otros ámbitos regionales y a nivel nacional.









