En el foro "Por un Perú libre de corrupción: Retos y compromisos", organizado por Proética, se llegó a la conclusión de que ni las adendas ni las APP ni las obras son corruptas, sino las personas que las ejecutan. 

 

"La corrupción está en todas partes", dijo el viceministro de Transportes y Comunicaciones, Rafael Guarderas, tras agregar que "la oportunidad hace al ladrón".

 

Para Gonzalo Prialé, presidente de AFIN, hay que aplicar todo el peso de la ley a las personas que cometan actos de corrupción, pero permitir que las empresas sigan operando y que las obras se concluyan. "A las empresas no hay que matarlas, los proyectos tienen que continuar", refirió. 

 

Guarderas precisó que en el Estado hacen falta herramientas de gestión para evitar la corrupción. Eso pasa, explicó, por una importante capacitación para tener buenos técnicos y sistemas de control. "En el MTC no hay sistemas de control de proyectos, no hay tecnología (...), pero estamos tratando de hacerlo, estamos metiendo mucha tecnología", reveló.