El Director Ejecutivo de Proética, Walter Albán, consideró que la manera en la que se quiere llevar a cabo la elección del Defensor del Pueblo en el Congreso de la República, no reúne los elementos de competitividad y transparencia que merece esta designación y, por lo tanto, lamentó que esta se vaya a realizar en un proceso que se realiza prácticamente a puerta cerrada.

 

En la última edición de La Voz de Proética, Albán explicó que no existen razones para apresurar la elección, toda vez que la Defensoría del Pueblo como nos consta a todos, se encuentra en buenas manos, bajo la conducción de Eduardo Vega, quien, según señaló, ha sido inexplicablemente excluido de esta elección.

 

Por otro lado, nuestro Director Ejecutivo recordó que el actual Congreso de la República no está fraccionado, a diferencias de los anteriores, por lo que están dadas todas las condiciones para que, sin apresuramiento alguno, se lleve a adelante un concurso público y se elija a la más idónea de las personas con absoluta transparencia y en un proceso abierto a la ciudadanía.

 

“Es lamentable que se insista en un proceso a puerta cerrada donde prácticamente la elección se constriñe a tres personas sobras las cuales no hacemos un cuestionamiento pero consideramos que no es esta la mejor manera de elegir a quién debiera asumir en el corto plazo la conducción de una institución tan importante”, señaló.

 

En este contexto, Albán informó que Proética y la Asociación Civil Transparencia, vienen promoviendo que, en toda elección de una alta autoridad del Estado peruano, que no se realice directamente por voto popular, se lleven a cabo procesos competitivos y transparentes, sobre la base de candidatos o candidatas cuyas trayectorias personales y profesionales se hagan públicas y puedan ser previamente conocidas por la ciudadanía.

 

En tal sentido, anunció que ambas instituciones han decidido dar a conocer la información relevante sobre aquellas personas a quienes se convoque para ocupar estos altos cargos en instituciones públicas, como el Jurado Nacional de Elecciones, Reniec, Fiscalías Supremas, entre otras.

 

“Esperamos que eso contribuya aumentar la participación o vigilancia ciudadana. No se trata de desconocer la competencia de quienes, conforme a la Constitución deben elegir en estos casos, pero sí de dotar a cada una de esas elecciones de una legitimidad que sólo puede ser resultado de procesos que generen confianza, como corresponde en toda real democracia, donde, efectivamente, la participación esté abierta a todos. La confianza se construye entre todos “, finalizó.