El Director Ejecutivo de Proética, Walter Albán pidió que nuestras autoridades actúen con mayor diligencia y agilidad en las investigaciones que se siguen, a propósito de los sobornos pagados por empresas constructoras brasileñas a altos funcionarios peruanos por obras contratadas con el Estado. Esto se hace todavía más exigible ahora que se conoce que la empresa brasileña Camargo Correo involucrada, al igual que Odebrecht, en el escándalo de corrupción  “Lava Jato”, estaría negociando también con las autoridades de Brasil para que 40 de sus funcionarios y accionistas revelen información sobre el pago de sobornos en los diferentes países en donde  estos tuvieron lugar.

 

“Camargo Correa es muy importante porque  tuvo obras también significativas y fue precisamente a través del caso conocido como “Castillos de Arena” que involucraba a esta empresa, que tomamos conocimiento del pago de sobornos a autoridades peruanas”, dijo Albán en la última edición de La Voz de Proética.

 

Aunque este caso quedó archivado por decisión de la Corte Suprema de Brasil,  para Albán es probable que el mismo se reabra y nos permita entonces acceder a mayor información de la que se dispone hasta el momento, lo que sin duda hará remecer todavía más el escenario político nacional. Por ello, indicó, si bien es  importante contar con la colaboración de las autoridades de países como Brasil, Estados Unidos, Gran Bretaña o Suiza, no podemos depender exclusivamente de lo que puedan aportar instituciones de tales países, sino que se requiere de una actuación más ágil y decidida por parte de nuestras propias autoridades, particularmente en esta etapa, del Ministerio Público y la Procuraduría.

 

“Esperamos de que se pueda producir una mayor actividad de las instituciones en el país, nos referimos fundamentalmente al Ministerio Público, a la Procuraduría  y al Poder Judicial”, sostuvo.

 

Además, recalcó que el Poder Ejecutivo debería revisar la decisión de mantener en la Procuraduría Anticorrupción estos procesos a fin de dar paso a una Procuraduría Ad Hoc, por la transcendencia del caso y  la necesidad de manejarlo con el mayor cuidado, sigilo, atención y con los recursos necesarios.

 

“Vamos a seguir de cerca lo que ocurra con este proceso, que como sabemos tiene enorme importancia para nuestro país,  y queremos decirle a las autoridades que la reserva, la prudencia, son por supuesto muy importantes para trabajar seriamente estos temas, pero que no se confunda esa reserva con secretismo, porque eso no contribuye a generar confianza y que podamos sentir en el país que estamos actuando diligentemente para esperar los mejores resultados a partir de ello”, finalizó.