El presidente del Consejo Privado Anticorrupción, Martín Pérez, dijo que el sector privado tiene en agenda la lucha contra la corrupción. "Las conductas empresariales corruptas minan la institucionalidad del país, el modelo económico y la democracia. La corrupción empobrece más al país", enfatizó.

 

Pérez sugirió que se profundice en la formación de valores, insistir en las reformas políticas y legislativas, y en la erradicación de la impunidad. "Creo que la generación que viene es mucho más sensible a estos temas que la nuestra", aseguró, aunque no ahondó en las tareas específicas del sector privado en la lucha contra la corrupción.    

 

El presidente de Proética, Jorge Medina, propuso que los empresarios desarrollen programas de cumplimiento anticorrupción, con el objeto de cerciorarse de que a lo largo y ancho de la empresa -y de su entorno o cadena de valor- se han creado sistemas adecuados para prevenir los diversos riesgos de corrupción, y –de ocurrir, lo que es posible- detectarlos y remediarlos oportunamente.

 

También sugirió apoyar el periodismo serio de investigación para crear entornos más saludables, no sólo para el mercado y la libre competencia, sino para proteger la democracia. Además, dijo que es clave que el sector privado se pronuncie ante los casos en los que se afecte la democracia e institucionalidad del país.

                                                           

Pérez dijo que uno de los motivos por los cuales los empresarios no ejercen sanción social frente a los empresarios corruptos es porque "somos muy informales y tolerantes frente a la corrupción". Sin embargo, precisó que los empresarios corruptos no representan a los empresarios honestos del Perú. "No todo en el Perú es corrupción", enfatizó.